Fallas Unesco, Valencia patrimonial

Valencia con sus Fallas Patrimonio de la Humanidad añade un nuevo icono para atraer al turismo internacional 
No voy a ser objetiva aunque sé que es requisito del periodismo pero hoy mi corazón arde de felicidad. La algarabía de las fallas de mi niñez y mi juventud confluye con las fallas que disfruté como periodista en mi ciudad en aquellos años de vivir sin dormir. Pero también con las fallas de la añoranza cuando vivía en el extranjero donde las he contado, las he mostrado y las he defendido ante un auditorio perplejo ante el hecho de quemar todo ese arte en un dispendio de cuatro días.

Es una fiesta que conozco bien y que hoy, ahora, las vivo desde Madrid con pólvora en el corazón y como si en vez de noviembre fuera marzo. La utopía de una máquina del tiempo que me transportara ahora mismo que acabo de enterarme se hace falla para celebrar y compartir la buena nueva, la buena y merecidísima noticia de su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Solo tengo que cerrar los ojos y las escucho en el crepitar del fuego, en la orquesta de carcasas, en la alegría de la banda, en la sátira llena de humor que será pasto de las llamas para volver a empezar, en el olor a buñuelos y a flores, en la caricia del bordado de la seda, en la emoción de la ofrenda, en la mirada limpia de la infancia que esconde sin saberlo la de todos sus ancestros.

LONJA, MISTERI, FALLES UNESCO


He tenido la gran suerte de vivir profesionalmente las declaraciones de la Lonja (acompañé a los compañeros del prensa de la Unesco a recorrerla) y la del Misteri (fui a París con la delegación de la Conselleria donde se hizo la representación) y hoy esta me pilla fuera de Valencia pero como anidan en ese territorio que late y late basta cerrar los ojos para vibrar con todos los sentidos en mascletà.

Valencia es puro arte, siempre lo ha sido, creativa y mediterránea, explosiva y calma, y con todos los atributos para hacer de ella la ciudad ideal donde vivir y desde luego para descubrir en familia como joya del turismo familiar. 

Este reconocimiento, tras su inclusión en la Ruta de la Seda por esos trajes de fallera todavía hoy hechos artesanalmente, corroboran este sentir. Un sentir que las fallas resumen con su talento, ingenio, color y fuego. Enhorabuena valencianas y valencianos, enhorabuena España por su sumar un nuevo icono para atraer al turismo internacional, por esa nueva y espectacular aliada, la fiesta de las fallas, a tu riqueza patrimonial única en el mundo.

Marina IZQUIERDO