Turista adolescente

¿Está preparado el sector turismo para responder a las expectativas y conquistar al turista adolescente que viaja en familia?
El verano está a la vuelta de la esquina y nuestros niños volvieron a crecer. Miras opciones para las vacaciones, sacas la maleta, propones y te das cuenta lo fácil que lo tenías cuando todavía eran bebés o niños y niñas cursando Primaria. Sí, porque lo de ahora es un ser con apéndice electrónico incorporado que de ser película titularíamos “No sin mi móvil” y para quien la tribu, su tribu (no la familia) es ahora vital en su verano. Con lo que la mayoría, ya no nos lo ponen tan fácil. (Aunque si eres de los que ha viajado siempre en familia, juegas con ventaja. Otra razón para empezar ya a disfrutar del turismo familiar si todavía no lo has hecho, y cuanto más pequeños empiecen, mejor que mejor.)

Hablamos de los y las adolescentes, esos turistas en tierra de nadie que ni son adultos ni son niños. Un proceso que llega así, de repente, como si una mañana se levantaran diferentes... Los padres y madres somos consciente del cambio y una vez asimilado también de que ese cambio conlleva otro cambio: el de nuestra propia actitud.

¿TIENE EN CUENTA EL TURISMO A LOS ADOLESCENTES?

Pese a la evidencia de la concatenación de cambios, ese proceso de adaptación es muchas veces inexistente en el ámbito del turismo. Y sin darse cuenta las marcas turísticas, sean destinos, cadenas hoteleras, ocio, o cualquiera de las implicadas en el país líder mundial en turismo, no solo no son conscientes de ese cambio ni se adaptan a él sino que dejan perder una oportunidad de oro para conquistar a un importante prescriptor y a un futuro turista independiente del turismo familiar. Ese viajero que en un día no muy lejano tendrá poder de decisión y convicción propias.

No es tan difícil. Pero para actuar es imprescindible primero tomar conciencia. Luego viene el marketing, la estrategia en la que la empatía y los recursos son imprescindibles. Aunque muchas veces la imaginación y las ganas suplan parte de la falta de los mismos.

Los adolescentes, los padres y madres y hermanos y hermanas de los adolescentes, agradecidos, y la reputación y futuro de la empresa, beneficiados.

¿Ideas para conquistarlos? ¡Hay tantas!!! 

Marina IZQUIERDO