PANK, las super tías del turismo familiar

Las tías no escatiman a la hora de consentir a sus sobrinos y sobrinas. Originalidad y calidad es el reto del turismo familiar.
Pank: Professional Aunt no kids. Las (súper) tías pisan fuerte en el segmento del turismo familiar. En Estados Unidos las cifras hablan de una entre cinco mujeres, profesionales que no dudan en compartir parte de su tiempo de ocio con sus adorados sobrinos y sobrinas. Y ya sabemos que todo lo que viene de allá, se reproduce en el viejo continente.

Hace once años me mudé durante otros cinco a Nueva York y es increíble la réplica que ha tenido con el tiempo en España todo lo que allí sucedía en relación a los más pequeños. Las publicaciones gratuitas dirigidas a familias que tanto me gustaban (motivo por el que fundé luego Padresonones), instalaciones y servicios pensadas para niños y bebés (desde la trona al cambiador en restaurantes y espacios de ocio a la peluquería infantil), entradas, guías para niños y pases familiares en museos y otros espacios o la promoción del viaje en familia como crecimiento de todos (de ahí este espacio, “Turismo familiar”, así como “Niños a bordo”, bitácora que ya desligada de Padres o nones creció como "Cuatro a bordo”).

Pank y millennials

Si el otro día hablábamos de los millennial, del exigente turista, el más tecnológico, que algún día es probable que también sea turista familiar, vale la pena centrarse en también en las PANK, tías muchas de ellas también millennials, que ya puntúan en el turismo familiar, y que, como todo lo que viene del gigante americano, viene para quedarse y multiplicarse. 

En este segmento cabe incluir además de las que deciden no tener hijos, y que serán las super tías a lo largo de toda su vida, las que serán madres tardías: mujeres profesionales que cada vez viajan más pronto y tienen descendencia más tarde, con lo que durante más de una década militan entre este turista familiar que  no escatima en gastos. Una suerte de hadas madrinas que vale la pena mimar y atraer porque es un tipo de viajera al alza que además “entrena” en las lides del turismo a los futuros viajeros.

No  hay que olvidar que hablamos de un perfil que dispone de poco tiempo y muchas ganas de hacer feliz a su ojito derecho y que no escatimará en consentir y en hacer planes que los padres y madres, siempre más medidos, no siempre concedemos. Una turista con un nivel socio económico medio alto, exigente, acostumbrada a viajar, y que medirá y comparará la calidad y la originalidad de las propuestas antes de decantarse cualquiera de ellas. 


Bienvenidas sean las Pank, ese regalo para niños, niñas, padres, madres y la industria turística que son las super tías ;) 

Marina IZQUIERDO