Turismo familiar y puente a la vista: salir o no salir

Mil y una escapadas para disfrutar en familia porque  el paraíso, muchas veces, está a la vuelta de la esquina. Alto Palancia
Se nos amontonan los planes. Y es que en nuestro calendario de puentes (tan mal repartido) el otoño es sin duda la estación de las planificaciones varias. Puente del Pilar, de Todos los Santos, La Inmaculada, la Constitución, los de las diferentes CCAA, fin de fiesta escolar... Y como colofón, Navidad, compras y más compras, y en tu casa o en la mía... Agotador. Y caro. O al menos ese es uno de los principales argumentos para quedarnos en casa. Aunque luego si nos ponemos a hacer cuentas resulta que no nos salen tan a favor...

A veces parece que quedarnos en casa sea gratis, pues hay gastos que contabilizamos cuando viajamos sin pararnos a pensar que cuando no viajamos también gastamos. Luz, agua, gas, comemos, cenamos, desayunamos, y al ser festivo, además, salimos a tomar algo, nos damos un garbeo y picamos en el centro comercial, vamos al cine… Y resulta que muchas veces nos hemos gastado casi lo mismo que si hubiéramos aprovechado alguna que otra escapada entre las numerosísimas ofertas en familia de las que se amontonan en la red, incrementadas con los portales de descuentos.
Porque las hay para todos los gustos y a todos los precios: un paquete de hotel y pensión completa, una casa rural para compartir, un apartahotel con toda una serie de servicios, dos días de actividades varias en un parque natural o de ocio… Paquetes con niños gratis o a mitad de precio. Mil y una ofertas que nos darán un respiro para resistir la prueba de fuego del final de año.

Dicen que tenemos muchos puentes y que habría que reducirlos, cuando en realidad lo que habría que revisar y reducir son estos horarios laborales tan alejados de Europa y, por lo mismo, nada conciliadores. Los puentes nos dan ese respiro que necesitamos y son fundamentales para activar un sector tan importante en nuestra economía como es el turístico. Aunque también es cierto que están muy mal repartidos, con un otoño pleno y un invierno, a excepción de las Navidades, sin respiro alguno hasta la Semana Santa. Por suerte nos quedan los fines de semana, esa gran apuesta del turismo familiar que va en aumento.Escapadas breves pero intensas para #Aprenderviajando.

Si todavía no has reservado tu escapada de otoño, no te lo pienses y revisa las ofertas de última hora. Con más de una si haces cuentas no sólo ganarás en vivencias, sino que te saldrá casi a cuenta y te ayudará a desconectar de la rutina y cargar las pilas. Y no hace falta alejarse mucho, ¡vivimos en uno de los países preferidos en el mundo para viajar! Esperando esperando se nos escapa el tiempo, se nos hacen mayores, y evitamos la inversión que más réditos nos proporciona a todos antes, durante y después del viaje. ¡Feliz escapada en familia! ;)