Turista en tu ciudad

Mirar nuestra ciudad con los ojos del viajero que atrapa la magia de cada urbe

¿Estás de vacaciones? ¿Sigues en tu ciudad? ¿Qué tal convertirla en destino turístico? Seguro que si te animas te sorprenderá verla con otros ojos y compartir sus plazas, calles y rincones especiales con tus hijos. Es más, puede convertirse en un viaje sentimental jalonado con toda una serie de recuerdos que seguro les gustará escuchar y que, además, suscitarán preguntas llenas de la curiosidad que siempre muestran los niños.


Cuántas veces viajamos y vemos con lupa los destinos que visitamos en un frenético ir y venir para no perder detalle y en cambio, en nuestra ciudad,  no solemos obrar igual. Cuántas veces recorremos hasta la última sala del museo más emblemático de la ciudad que descubrimos y no hemos entrado a los que otros, los turistas, siempre visitan en nuestra propia urbe…
Así que nada como levantarnos con el firme propósito de convertirnos en “Turista en nuestra ciudad” y, cámara en ristre, acudir a la oficina de turismo más cercana, solicitar el mapa de rigor, los folletos de las diferentes rutas, preguntar por las actividades previstas si las hubiera, los itinerarios recomendados…o si se prefiere desde casa, entrar en la  web y navegar por las mil y una opciones que te ofrece el patronato turístico municipal.

Sus museos, sus rutas, sus monumentos, su historia, aquello que la hace peculiar, sus curiosidades…todo envuelto en el regalo de redescubrir cuando en vez de ver, decidimos mirar, y en lugar de oír, escuchar…

Puedes aprovechar además la familiaridad del lugar para dejar que tu hijo tome las riendas de la expedición y os marque y guíe la ruta a seguir. Otra opción divertida puede ser la de coger el autobús turístico típico de dos pisos que seguro que a tus hijos o nietos les va a encantar.


Nunca es tarde para disfrutar de un plan en toda regla y además económico, porque de momento, nos ahorramos el hotel y el transporte. Una oportunidad para aprender algo nuevo, practicar turismo cultural, urbano y gastronómico, y empezar a mirar vuestra ciudad con otro ojos, con los del viajero que atrapa esa magia que destila cada urbe. Siempre única, siempre especial.