Hoteles con Piscina: ¡Al agua patos!

Hotel con piscina en Skopia, Macedonia. Viajar con niños. Viajar en Familia. Cuatro a bordo @TurismoFamily
Viajar con niños es una experiencia enriquecedora,  una forma de viajar que llena a toda la familia. Pero no podemos olvidar una obviedad: los niños no son adultos. Y por lo mismo, sus intereses y tiempos de atención varían respecto a los de los viajeros que dejaron de ser niños...  Tener en cuenta algo tan sencillo pero que a veces pasamos por alto redundará de forma positiva en nuestra escapada en familia.

Cuando decidamos movernos en familia, además de incentivarlos antes del viaje, de saber cómo conquistarlos para que deseen ponerse en ruta, es clave, tanto antes de ponernos en marcha como una vez ya en el destino, no perder nunca de vista tal evidencia y continuar pensando en ellos como lo que son: niños y niñas. Con las similitudes propias al universo infantil en las que el Juego dirime los tiempos.

Una opción fantástica que suele funcionar para encontrar el equilibrio entre los intereses adultos e infantiles es la de la “recompensa” Y para ello nada como el hotel con piscina. Porque para los niños, el ser vivo al que más le gusta el agua después del pez, la promesa de un fin de jornada en el agua no suele fallar. Por ello si se trata de un viaje sobre todo cultural, en el que se impone caminar bastante y aprender de todo un poco, con el consiguiente "desgaste" mental y de atención, nada como saber que cuando lleguen al hotel la recompensa tiene nombre:  la hora de al “agua patos”


Cada vez son más los hoteles que cuentan con piscinas climatizadas. Pero es importante asegurarse antes de la reserva de las normas de uso para no llevarnos decepciones. Que los niños tengan acceso (a veces son tipo spa y están reservadas para adultos), que la temperatura sea la adecuada (no se trata de regresar a casa con un resfriado a cuestas) y el horario de la misma (para así organizar mejor el momento de nuestro chapuzón, preferible antes de la cena)  

Por suerte, las agencias y los buscadores de viajes cada vez nos lo ponen más fácil al añadir la pestaña de "piscina" e incluso el apellido de "exterior o climatizada" para facilitar nuestra búsqueda.  

Eso sí, dependiendo del lugar y de la estación eso de elegir un hotel con piscina puede ser un arma de doble filo. Porque si es verano y vamos al hotel de ensueño corremos el riesgo de que no quieran salir de él. Y aquí se impone sin duda de nuevo otro pacto de tiempos. Mi experiencia en este tipo de hoteles, abierta a la flexibilidad del momento y del lugar, suele ser mañana hotel/ tarde ciudad… ¡y todos tan contentos!


Viajar, como todo en la vida, requiere siempre de una negociación de las partes implicadas para la convivencia y armonía que todos aspiramos en vacaciones y escapadas varias. En este caso, rubricada con tinta resistente al agua ;) Feliz chapuzón en familia.