El viaje más personal

El cambio de año invita siempre a la reflexión. Y vale la pena entre planes, llamadas, regalos y comidas varias, encontrar ese momento para Viajar por los 12 meses del año que tiene las horas contadas. Se trata del viaje más personal y nada como hacerlo a bordo  del corazón. Aquí no vale fingir, no hace falta impresionar, y por supuesto, mucho menos, engañarnos a nosotros mismos. 

Rescata el calendario, refresca la memoria con fotografías, cierra los ojos y visiona con quietud cada mes, sonríe en los momentos especiales, llora en lo más amargos, valora lo que pudo ser y no fue, también lo que quisiste que fuera y sí pudo ser, los compañeros y compañeras de ese viaje que es la vida, lo mejor, lo peor, lo regular, lo que no merece repetirse, lo que volverías hacer mil veces... Lo que realmente importa. 

Se trata de embarcarse en un viaje personal, el más personal, desde el corazón y hacia el corazón. Un viaje en el que sin duda se intercalarán muchas otras escapadas con destino y fecha, las que hayas disfrutado durante todo el año. Viajes todos que seguro destacan en ese balance anual porque siempre suelen traducirse en momentos únicos, diferentes, especiales, contra la rutina, hacia el mundo, tejidos de complicidad, anécdotas y cariño.

VIAJAR MÁS Y MEJOR

Año nuevo, propósitos nuevos. Esa es la otra parte del viaje personal. Porque tras viajar al pasado por estos 12 meses toca volar hacia los próximos otros 12, o, cuanto menos, atrevernos a soñar con la ilusión del próximo viaje. Aquel lugar que año tras año posponemos, esa ciudad a la que siempre queremos regresar, el viaje con el que nuestra pareja sueña, el lugar en el que sabemos que nuestros hijos disfrutarán como nunca, a bordo del transporte que tenemos pendiente, la ruta imposible de olvidar... 

Sea lo que sea ¡Viaja! Si estás leyendo estás líneas sabes que es uno de los mayores regalos que podemos hacernos y hacer. La vida es corta ¡y el mundo es tan grande! Feliz año 2013 y felices viajes ;)