TOP 10 Volar con niños


Volar con niños es una forma de viajar que cada vez se impone más, sobre todo en verano. Y aunque muchas veces pensemos que nuestros hijos son demasiado pequeños para volar, la realidad nos demuestra que casi es más fácil volar con niños de corta edad que con más mayores.

La experiencia es un grado, cierto (mis dos hijas tomaron su primer avión transoceánico con apenas meses) pero también lo es que cada viaje está sujeto a diferentes eventualidades que no podemos controlar… 

Aun así es importante recordar que:

1. Planificación y flexibilidad han de hacerse hueco en nuestro equipaje.  Paciencia y sentido del humor también son aconsejables.

2. Si has comprado los billetes por internet,
no suelen diferenciar entre niño y adulto así que no te olvides de solicitar cuna, menú infantil, etc  para evitar sorpresas.

3. Lleva siempre en cabina ropa para usarla ante cualquier incidencia. Recuerda que hace más bien frío y si se moja puede resfriarse. Un pijama por si te pierden la maleta nunca está de más. 

4. Pasajero bebé hasta los 2 años y sin obligación de pagar pasaje, solo las tasas (aunque tampoco tienen asiento reservado) y menor hasta los 12 años. 

5.  Si viajas con carro intenta que te dejen subirlo hasta cabina si tienes que conectar con otro vuelo. Recuerda que si lo facturas ya no podrás usarlo hasta llegar a destino. Funcionan muy bien las sillas paraguas.  Si quieres usar el ascensor, habla antes con la tripulación y/o personal de tierra (suele estar reservado solo para personas con minusvalías) 

6. Si se trata de un vuelo largo vale la pena que sea de noche, dormirán como lirones ¡y tú también!

       7. Muchas aerolíneas permiten que las familias con niños embarquen antes (no todas) En cuanto a la llegada, vale la pena esperarse a que baje el resto (con las prisas tu pequeño puede recibir sin querer algún “maletazo" 

      8. Hidratación y altitud. Fundamental que estén hidratados, el avión reseca mucho. En cuanto a las molestias de oídos por la altitud se pueden paliar succionando: los bebés chupete o bibe al despegar y aterrizar y a los niños un chicle o incluso bostezar. 

      9. Vale la pena que prepares (o si pueden ya tus hijos mejor) una pequeña maleta o mochila con libros, maquinitas permitidas y actividades varias.  Pide también el “kit” infantil de entretenimiento a bordo, la mayoría de aerolíneas disponen de él. 

           10. No bajes la guardia con el comportamiento de tu hijo. Es un espacio demasiado pequeño y lo que para los padres puede resultar natural no lo es siempre para el resto del pasaje ;) 

      ¡Ah! Y si tienes miedo a volar ¡di-si-mu-la!    FELIZ VUELO.