Puente en familia


Otro puente y algunas familias todavía con la maleta en el pasillo. Entre las que no gastan porque las cosas van mal y las que no gastan por si las cosas se ponen mal, dudamos en si lanzarnos o no por ella. A lo que se suman dos “agravantes”: los viajes en los puentes se disparan de precio y el importe además se ha de multiplicar por tres o cuatro, dependiendo de la unidad familiar, con destino a una sola cuenta.

Visto así, la maleta tiene pocas posibilidades de ser abierta (qué placer hacerla para viajar y que pereza cuando se trata de recoger para regresar) pero… ¿qué pasa si nos quedamos en casa? Porque
eso también hay que contarlo. Gastos cotidianos que se multiplican, lógicamente, durante los días festivos.

Estando las cosas como están, para qué vamos a engañarnos, y teniendo en cuenta que pese a todo el turismo familiar es clave en las escapadas durante los puentes (los colegios mandan y si queremos salir más allá del fin de semana, hay que regirse por el calendario escolar), conviene más que mirar, casi rastrear

Si nos quedamos en casa o vamos al lugar habitual (segunda residencia), las opciones gratuitas son numerosas, todo ello sin olvidar la importancia de ponerle imaginación al asunto porque una cosa es cierta: no siempre el plan más caro tiene porque ser el más divertido.

Si decidimos salir, vale la pena dejarnos llevar por la oportunidad del momento, oferta, promoción, etc  idónea para familias que no sólo nos garantizará una experiencia nueva o cuanto menos no planeada (¡son tantos los destinos!)  sino que además nos va a salir a cuenta… Siempre será mejor y más práctico que encorsetarnos en una sola opción que quizás valga la pena rescatar en otro momento no vaya a ser que condenemos a la maleta a seguir esperándonos en el pasillo. Sea cual sea tu opción, ¡feliz puente!