Turismo idiomático y turismo familiar

Turismo idiomático y turismo familiar. Dos sectores estratégicos para la economía española. Cada uno con sus características específicas: uno con presencia a lo largo de todo el año,  un perfil joven (la mayoría oscilan entre 20 y 29 años) y con más mujeres que hombres; el otro estacional y protagonizado por la unidad familiar (adultos en su mayor parte entre 35 y 47 años, acompañados por sus hijos menores de 14 años) Pero… ¿qué tal el maridaje?

Las familias cada vez viajan más y por lo mismo son más exigentes. A ello se suma que el tiempo, el oro del siglo XXI, se torna cada vez más escaso y por lo mismo, más apreciado. De hecho, hace ya mucho tiempo que se acabaron
las vacaciones de sol y playa a secas, y las opciones complementarias a la estancia familiar comenzaron a crearse a y a multiplicarse tanto en calidad como en variedad y frecuencia.

Los británicos junto con los alemanes lideran el turismo familiar en España. El español en las escuelas de estos países no es un idioma obligatorio pese a que las cifras demuestran que sí hay un interés creciente por nuestra lengua, la segunda en el mundo tanto como idioma de comunicación internacional como por número de habitantes nativos. 

Los padres queremos a toda costa que nuestros hijos aprendan idiomas pues sabemos que en un mundo tan competitivo y abierto cada vez más a la movilidad laboral se erigen en una herramienta indispensable. Para nuestra economía un mayor uso del español y toda la industria que lo rodea  es a todas luces beneficioso. 

Y como guinda cada vez más médicos y científicos recomiendan estudiar una nueva lengua para mantener al cerebro activo y saludable una vez cumplidos los 40, edad de muchos de esos turistas que viajan con su familia... 

Entonces, ¿por qué no aunar lo mejor de ambos sectores y sumar sinergias?  Busca que te busca he encontrado alguna iniciativa pero todavía es la aguja en el pajar en un nicho de mercado en el que valdría la pena recalar con detenimiento. Idiomas, sol, playa, ocio, cultura… ¡y todos tan contentos!